| Nombres alternativos: | Hueso fracturado; fractura de estrés.
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| Primeros auxilios: | - Se deben examinar las vías respiratorias, la respiración y la circulación de la víctima. De ser necesario, se debe iniciar la respiración artificial, RCP o controlar la hemorragia.
- Se debe mantener a la víctima inmóvil, brindarle seguridad y solicitar ayuda médica.
- Se debe observar con atención a la víctima para detectar otras lesiones.
- En la mayoría de los casos, si la ayuda médica llega rápidamente, se debe permitir que el personal médico tome las medidas necesarias con relación al hueso fracturado.
- Si la piel presenta heridas por un hueso fracturado, no se debe respirar sobre la herida ni hurgar en ella y, de ser posible, se debe enjuagar suavemente la herida para retirar los detritos visibles y otros agentes contaminantes, cuidando de no frotarla ni irrigarla con demasiada fuerza. Se debe cubrir con un apósito estéril antes de inmovilizar la lesión.
- Se debe entablillar la lesión o colocar un cabestrillo sin cambiarla de posición. Entre los elementos posibles para entablillar se pueden considerar un periódico enrollado o tablillas de madera y se debe estar seguro de que los materiales duros estén forrados con algo para evitar que se presente dolor por presión. Se debe inmovilizar el área por encima y por debajo del hueso lesionado y se pueden aplicar compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón.
- Se debe verificar la circulación del área afectada después de inmovilizarla, presionando fuertemente sobre la piel que se encuentra más allá del sitio de la fractura. Por ejemplo, si la fractura se presenta en una pierna, se aconseja presionar en los dedos de los pies, en donde la piel primero debe ponerse blanca y luego "recobrar el color" a los dos segundos.
- Si pareciera que la circulación es insuficiente (piel pálida o azulada, adormecimiento u hormigueo o pérdida de pulso) y no se dispone de personal capacitado rápidamente, se debe intentar realinear la extremidad en una posición normal de reposo. Se puede probar el funcionamiento con movimientos voluntarios, pero esto debe hacerse lo más pronto posible (dentro de tres horas después de la lesión) para reducir la hinchazón, el dolor o el daño a los tejidos debido a la falta de irrigación sanguínea.
- Se debe tratar de prevenir un shock. Colocar a la víctima en posición horizontal, levantarle los pies unos 30 centímetros (12 pulgadas) y cubrirla con un abrigo o una cobija; pero no moverla si se sospecha de una lesión en la cabeza, la espalda o las piernas.
- Si hay una fractura abierta y se presenta sangrado, se recomienda cubrir la herida con un pedazo de tela limpia y seca. En caso de que continúe el sangrado, se debe aplicar presión directa en el sitio. No se debe aplicar un torniquete en la extremidad para detener el sangrado, a menos que se trate de una situación potencialmente mortal.
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| No se debe: | - Mover a la víctima a menos que el área lesionada esté completamente inmovilizada.
- Mover a una víctima con lesión en la cadera, pelvis o muslos, a menos que sea absolutamente necesario. Si hay que mover a la víctima de forma inmediata, se debe utilizar la técnica de "arrastrar por la ropa", lo cual se hace halando la víctima por la ropa (por los hombros de la camisa, el cinturón o las botas de los pantalones) hasta un lugar seguro, en lugar de halar a la víctima de las extremidades que posiblemente se encuentren lesionadas.
- Mover a una víctima de la que se sospecha tiene una lesión en la columna vertebral.
- Intentar enderezar un hueso ni una articulación deformados ni cambiar su posición a menos que la circulación parezca afectada.
- Intentar enderezar una lesión de la columna cervical.
- Comprobar la pérdida de funciones de un hueso o una articulación deformado.
- Administrar sustancias a la víctima por vía oral.
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| Se debe buscar asistencia médica de emergencia si: | - La víctima tiene una dislocación, un hueso fracturado o un sangrado profuso
- El socorrista no puede inmovilizar la lesión por completo sin ayuda de otra persona
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