1. Se debe llamar al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) antes de comenzar a tratar a alguien que pueda presentar una dislocación, especialmente si el accidente causante de la lesión puede ser potencialmente mortal. 2. Se deben examinar las vías respiratorias, la respiración y la circulación de la víctima si se ha presentado una lesión grave. De ser necesario, se debe dar respiración artificial, RCP o controlar el sangrado. 3. No se debe mover a la víctima si se sospecha que presenta una lesión en la cabeza, la espalda o la pierna. Se debe mantener a la víctima inmóvil y brindarle seguridad. 4. Si la piel presenta heridas por un hueso fracturado o se sospecha que hay una fractura, se deben tomar las medidas necesarias para prevenir una infección. No se debe respirar sobre la herida. Se debe enjuagar el área con mucho cuidado y con delicadeza para retirar la suciedad visible, pero no se debe frotarla ni hurgar en ella. Se recomienda cubrir el área con una gasa estéril antes de inmovilizar la lesión. 5. Se debe entablillar la lesión o colocar un cabestrillo sin cambiarla de posición. Se recomienda asegurarse de inmovilizar las áreas por encima y por debajo de la articulación lesionada. 6. Se debe verificar la circulación periódicamente, ya sea revisando el pulso radial en la muñeca o presionando firmemente sobre la piel en el área afectada, la cual deberá ponerse pálida y recobrar el color rosado en dos segundos. 7. Se recomienda aplicar compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón. 8. Se deben tomar medidas para prevenir un shock. Se debe colocar a la víctima en posición horizontal, levantarle los pies unos 30 centímetros (12 pulgadas) y cubrirla con un abrigo o una cobija, a menos que se sospeche una lesión en la cabeza, la espalda o las piernas.
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