1. Se debe calmar y brindar seguridad a la víctima, alentándola a respirar por la boca. 2. Hacer que la víctima se siente y se incline hacia adelante, lo que ayuda a que la sangre no siga bajando por la parte de atrás de la garganta. No dejar que la víctima incline la cabeza hacia atrás. 3. Verificar que no haya un objeto en la nariz de la víctima y si lo hay, extraerlo. 4. Apretar con firmeza la parte blanda de la nariz durante unos 5 a 10 minutos, sin soltar, y luego colocar una compresa fría en el puente de la nariz. 5. A continuación, liberar las fosas nasales lentamente, sin tocar ni sonarse la nariz. 6. Si la hemorragia no se detiene al cabo de 20 minutos, el procedimiento debe repetirse una vez más. Si aún persiste la hemorragia, es necesario buscar ayuda médica. 7. Si se requiere de asistencia médica, es posible que el médico coloque tapones de gasa en la fosa nasal afectada para aplicar presión en el vaso sanguíneo roto. Si la hemorragia persiste o se repite, puede que se requiera una cauterización o aplicación de un instrumento caliente o una sustancia química cáustica sobre el tejido para detener el sangrado. Nota: No se ha comprobado que el aplicar hielo en la nariz o cuello detenga las hemorragias nasales, aunque esto no presenta peligro alguno.
|