Cualquier movimiento adicional puede causarle mayores daños a una persona que padece de una lesión en la columna y a veces puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Si se sospecha que existe una lesión en la columna, no se debe mover al herido ni siquiera mínimamente, a menos que sea imprescindible (por ejemplo, para retirarlo de un automóvil en llamas). El objetivo de los primeros auxilios es evitar causarle daños mayores a la víctima mientras se espera que llegue la ayuda médica. Aun si se duda que la persona tenga una lesión de columna, se debe suponer que la tiene. La lesión en la médula espinal es muy grave porque puede causar una prdida de la sensibilidad y de las funciones en la parte del cuerpo que se encuentra por debajo del lugar de la lesión.
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