Cada año, se presentan más de 8.000 mordeduras de serpientes venenosas en los Estados Unidos, especialmente en la estación de verano. Las mordeduras de serpientes venenosas son una emergencia médica y pueden ser mortales si no se tratan con rapidez. Debido al tamaño del cuerpos, los niños tienen el mayor riesgo de muerte o de coplicaciones graves; sin embargo, el antídoto correcto puede salvar la vida de la víctima. Lo que se debe hacer de inmediato es llevar a la víctima al servicio de emergencia, ya que en la mayoría de los casos cuando las mordeduras de serpiente se tratan en forma apropiada, se evitan consecuencias graves. Las mordeduras de serpiente pueden causar daños severos al tejido local y a menudo requieren atención médica complementaria.
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