1. Es preciso mantener a la víctima calmada, brindándole la seguridad de que las mordeduras se pueden tratar en forma efectiva en una sala de emergencia. Se recomienda restringir el movimiento y mantener el área afectada debajo del nivel del corazón para reducir el flujo del veneno. 2. Si se tiene una bomba de succión (como la que fabrica Sawyer), se deben seguir las instrucciones del fabricante. 3. Se deben quitar los anillos o cualquier otro objeto constrictivo pues el área afectada puede hincharse. Se aconseja colocar una férula suelta que ayude a restringir el movimiento en esa área. 4. Si el área de la mordedura comienza a hincharse y a cambiar de color, es probable que la serpiente haya sido venenosa. 5. Se deben observar los signos vitales de la víctima, como temperatura, pulso, ritmo respiratorio y presión sanguínea. Si aparecen signos de shock, como la palidez, es preciso acostar a la víctima, levantar sus pies a más o menos 30 cm (un pie) de altura y cubrirla con una cobija. 6. Se debe buscar asistencia médica inmediata. 7. Se recomienda llevar la serpiente muerta al centro médico, únicamente si esto no ofrece riesgos de sufrir otra lesión. No se debe perder tiempo tratando de cazar la serpiente ni arriesgarse a recibir otra mordedura en caso de que no sea fácil matarla. Se debe tener mucho cuidado con la cabeza de la serpiente cuando se la está transportando, ya que estos animales aún muertos pueden morder por reflejo hasta por una hora.
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