| Si la mordedura ha causado una herida punzante, existe una gran probabilidad de infección.
La rabia es una enfermedad poco común, pero potencialmente mortal transmitida por la saliva de animales portadores como murciélagos, zorrillos, mapaches o zorros. Se recomienda no acercarse a un animal que pueda tener rabia y, si se cree que el animal puede estar infectado, se debe notificar a las autoridades. Los ejemplos de animales que pueden tener rabia son, entre otros: un mapache que esté activo durante el día, una mascota extraviada, un animal que esté actuando de manera extraña o un animal que cause una mordedura sin haber sido provocado. No hay cura para la rabia una vez que se han desarrollado los síntomas, pero la vacunación oportuna después de la exposición a la enfermedad puede inmunizar a la víctima antes de que se desarrollen dichos síntomas. Si una persona cree que ha estado expuesta a la rabia, debe hacerse vacunar inmediatamente. Aunque la transmisión de la rabia a un humano es extremadamente rara, se recomienda tener especial atención con la exposición potencial a mordeduras de murciélagos. Algunos médicos creen que cualquier contacto potencial con estos animales, incluso el hecho de verlos simplemente en la casa, exige que las personas se sometan a una vacunación contra la rabia. Algunos estudios muestran que en los pocos casos de personas que han sido infectadas con rabia por murciélagos, muchas de las víctimas ni siquiera sabían que habían sido mordidas por estos animales. En caso de ver un murciélago en la casa o de tener contacto con este animal de cualquier forma, se debe acudir al médico de inmediato para solicitar asesoramiento. Muchas mordeduras de animales, incluso si no se requiere vacuna contra la rabia o suturas, se deben tratar con antibióticos. Esto se aplica también especialmente a las mordeduras de animales en las manos o los dedos; y en caso de tener dudas sobre la necesidad de un tratamiento, se debe solicitar ayuda médica.
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