Las lesiones en los genitales pueden ser muy dolorosas y pueden sangrar profusamente. Esto puede afectar a los órganos reproductivos, al igual que la vejiga y la uretra. La magnitud del daño puede ir desde mínimo a severo e igualmente puede ser temporal o permanente. Las niñas pequeñas (por lo general menores de cuatro años) pueden introducirse objetos dentro de la vagina como parte del proceso de desarrollo, en una exploración normal de su cuerpo. Estos objetos pueden ser: papel higiénico, crayones, cuentas, botones o broches. Para descartar la opción de un posible abuso sexual, se le debe preguntar a la niña cómo llegó el objeto a su vagina. En los casos de violación o abuso sexual, es necesario hacer un examen médico. Éste es esencial para la salud de la víctima y para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas. En los niños pequeños, una de las causas más comunes de lesión en los genitales es que la tapa del inodoro caiga y los golpee mientras lo están utilizando. Otra causa común para este tipo de lesiones es que se resbalen cuando están trepando o jugando en los 'pasamanos' y caigan sobre una barra con una pierna a cada lado, que es lo que se denomina 'lesión por posición a horcajadas'. Asimismo, caer sobre la barra de una bicicleta es una causa común de lesión en los genitales. Otra causa de trauma en los genitales que se presenta en los chicos jóvenes es cuando el escroto, el pene o el prepucio se enreda en una cremallera; lo cual puede ocurrir al abrirla o al cerrarla. Este tipo de lesión puede ser mínima o lo suficientemente seria como para requerir atención médica.
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