| Los primeros auxilios son apropiados para las hemorragias externas, pero si hay una hemorragia severa o si se sospecha de una hemorragia interna o de shock, ¡se debe buscar asistencia médica inmediatamente!
1. Calmar y dar confianza a la víctima; la presencia de sangre puede asustarla mucho. 2. Si la herida es superficial, debe lavarse con agua tibia y jabón y secarse con toquecitos suaves, sin frotarla. Las heridas superficiales o rasguños son lesiones que afectan las capas superficiales de la piel y el sangrado de este tipo de heridas a menudo se describe como "exudado", pues brota con lentitud. 3. Recostar a la víctima, para reducir la posibilidad de un desmayo al aumentar el flujo de sangre al cerebro. Siempre que sea posible, elevar el área de la hemorragia. 4. Retirar cualquier resto suelto o suciedad de la herida. Si un objeto, como un cuchillo, trozo de madera o flecha, está enterrado en el cuerpo, NUNCA se lo debe retirar, pues esto puede causarle incluso más daño a la víctima y puede empeorar la hemorragia. También puede que el objeto esté incrustado en una arteria u órgano vital. Es preciso poner almohadillas y vendas alrededor del objeto y atarlas con cinta adhesiva para que éste quede asegurado en el sitio en que esté localizado. 5. Aplicar presión directa sobre la herida externa con un vendaje estéril, un trozo de tela limpio o incluso con una prenda de vestir. Si no hay otra cosa disponible, se deberán usar las manos. Lo mejor para la hemorragia externa es la presión directa, excepto cuando se trata de lesiones oculares. 6. Mantener la presión hasta que se detenga la hemorragia. Cuando ésta cese, cerrar el vendaje sobre la herida con cinta adhesiva. Se debe aplicar una compresa fría a la herida durante 10 minutos. No tratar de dar una ojeada debajo del vendaje para comprobar si cesó la hemorragia. 7. Si la hemorragia continúa y se filtra por el material apoyado contra la herida, éste no debe retirarse; simplemente, se coloca otro vendaje encima del primero. Asegurarse de buscar atención médica. 8. Si la hemorragia es severa, se debe buscar atención médica y tomar las medidas necesarias para evitar el shock. Se debe inmovilizar el área del cuerpo lesionada, recostar a la víctima, levantarle los pies unas 12 pulgadas (30 cm.) y cubrirla con un abrigo o una manta. Sin embargo, no se debe colocar a la víctima en esta posición si ésta sufrió una lesión en la cabeza, el cuello, la espalda o una pierna, o si se siente incómoda. Se debe buscar asistencia médica tan rápido como sea posible.
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