1. Se debe colocar al bebé de espaldas sobre una superficie dura, manteniendo la espalda en línea recta y apoyando la cabeza y el cuello con firmeza. El tórax del niño debe quedar expuesto. 2. Se debe abrir la boca del bebé con los dedos índice y pulgar, colocando el pulgar sobre la lengua. Si el objeto está visible y suelto, se lo debe retirar. 3. Se debe levantar la barbilla del bebé hasta una posición neutra, que no quede muy inclinada hacia atrás ni hacia adelante. No se debe extender el cuello del bebé hacia atrás como se haría con un niño mayor o con un adulto. Si se sospecha de una lesión espinal, se recomienda halar la mandíbula hacia adelante sin mover la cabeza ni el cuello y no dejar que la boca se cierre. 4. Se debe colocar el oído cerca de la boca del bebé y observar si hay movimientos en el pecho. Igualmente, se debe observar, escuchar y sentir si hay respiración durante 5 minutos. 5. Si el bebé no está respirando, se comienza a administrar respiración artificial. Se mantiene la posición de la cabeza y se cubre completamente la boca y la nariz con la boca del rescatista. Luego se insufla aire suave y lentamente dos veces, tardando 1 segundo por vez y haciendo una pausa en el medio. 6. Si el pecho no se levanta, se debe comenzar a dar golpes en la espalda. Se acuesta al niño boca abajo sobre el antebrazo con el pecho del niño en la mano del rescatista y la mandíbula entre sus dedos índice y pulgar. Se utilizan los muslos o el regazo como apoyo. Se debe mantener la cabeza del niño más baja que el cuerpo. 7. Se deben dar 5 golpes rápidos y fuertes entre los omoplatos del niño con la base de la palma de la otra mano. 8. Se debe voltear al bebé para que quede boca arriba sobre el otro brazo del rescatista. El rescatista debe usar su muslo o regazo como apoyo y debe mantener la cabeza del niño más baja que el cuerpo. 9. Se deben colocar dos dedos en la mitad del esternón justo debajo de los pezones. 10. Se debe presionar fuertemente dos veces, bajando de 1 a 2 cm (1/2 a 1') cada vez. Cada presión es un intento por separado para liberar las vías respiratorias forzando el paso de aire por la tráquea del bebé. 11. Se debe abrir la boca del niño con los dedos índice y pulgar, colocando éste último sobre la lengua. Si el objeto está visible y suelto, se debe sacar. Se debe observar la respiración del niño y si éste deja de respirar, se debe comenzar a administrar RCP (para niños menores de 1 año). 12. Si el objeto no se puede sacar, deben darse 5 golpes en la espalda, 5 compresiones de pecho y volver a verificar el estado del objeto. Se repite esta secuencia hasta que el objeto quede liberado y llegue ayuda. 13. Si el bebé comienza a tener convulsiones o ataques, se debe remitir a los primeros auxilios indicados para tal condición (ver primeros auxilios en casos de convulsión).
|