1. Asegurarse de que se haya eliminado la causa de las quemaduras y evitar entrar en contacto con ella. Si la sustancia química es seca, se debe remover cualquier excedente con un cepillo, evitando sacudirlo hacia los ojos. La víctima debe ser despojada de las prendas de vestir y joyas que estén contaminadas. 2. Lavar la piel contaminada por la sustancia química con agua del grifo durante unos 15 minutos o más. 3. Tratar a la víctima por shock si está mareada o pálida, o si tiene una respiración rápida y poco profunda. 4. Aplicar compresas húmedas y frías para aliviar el dolor. 5. Cubrir el área quemada con un apósito estéril seco (si es posible) o con un trozo de tela limpio. El área quemada debe ser protegida de presión o fricción. 6. Las quemaduras menores por sustancias químicas generalmente sanan sin mayor tratamiento. Sin embargo, si hay una quemadura de segundo grado o una quemadura de tercer grado o se presenta una reacción corporal generalizada, se debe buscar asistencia médica inmediatamente. En casos graves, no se debe dejar a la víctima sola y se deben observar cuidadosamente sus reacciones sistémicas. Nota: si la sustancia química cayó en los ojos, estos se deben lavar con agua del grifo inmediatamente, continuarlo durante unos 15 minutos como mínimo, y buscar ayuda médica inmediatamente.
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