El tratamiento para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica incluye el uso de inhaladores que dilaten las vías respiratorias (broncodilatadores) y algunas veces se utiliza teofilina. Las personas que sufren esta enfermedad deben dejar el hábito de fumar. En algunos casos, se utilizan los esteroides inhalados para suprimir la inflamación del pulmón y en los casos graves o de empeoramiento se administran los esteroides en pastillas o esteroides intravenosos. Los antibióticos se utilizan durante los períodos de empeoramiento de los síntomas, ya que las infecciones pueden a menudo empeorar la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. En algunos casos, se puede necesitar la intubación o la ventilación crónica no invasiva, con bajo flujo de oxígeno. La cirugía de reducción del volumen del pulmón para tratar esta enfermedad es una terapia quirúrgica que actualmente se está evaluando en un gran estudio clínico en los EE.UU. Algunas veces, se lleva a cabo el trasplante de pulmón en los casos graves.
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