Esta condición es producida por la inhalación de las esporas de un hongo que se encuentra en las regiones desérticas. Cerca de un 60% de las infecciones agudas no producen síntomas y la enfermedad sólo es reconocida por una prueba cutánea de coccidioidina positiva. En el otro 40%, los síntomas varían de leves a severos. En la enfermedad diseminada, la extensión de la infección puede llegar hasta los huesos, pulmones, hígado, meninges, cerebro, piel, corazón y pericardio (saco alrededor del corazón). Se puede presentar meningitis en un 30 al 50% de los casos que revelan enfermedad diseminada. Las personas inmunodeficientes (immunosuprimidos), incluso las personas con infección por VIH, diabéticos y mujeres embarazadas de cualquier raza, son más propensas a la diseminación. Un viaje reciente o residir en los desiertos del sudoeste de los Estados Unidos es un factor de riesgo.
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