En la mayoría de los casos, el cáncer metastásico al pulmón es un signo de que el cáncer se ha diseminado al torrente sanguíneo y normalmente estará presente incluso en sitios que no se pueden observar con una TC. En estas circunstancias, extirpar los tumores visibles por medio de una cirugía no sirve de mucho, por lo que generalmente se opta por el tratamiento con quimioterapia. En la mayoría de los casos no hay probabilidad de curación del cáncer. Sin embargo, los pacientes con cáncer testicular o linfoma tienen una probabilidad más alta de supervivencia a largo plazo que la mayoría de las personas con otros tipos de cáncer. En algunas circunstancias en las que el tumor primario ha sido extirpado y el cáncer se ha diseminado únicamente a áreas limitadas del pulmón, la metástasis pulmonar se puede extirpar quirúrgicamente con el objetivo de lograr la curación. Es probable que esto suceda más con ciertos tipos de cánceres primarios. La radioterapia, la colocación de stents dentro de las vías respiratorias o la terapia láser se utilizan algunas veces, pero son menos comunes que la cirugía o la quimioterapia.
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