No existe curación conocida, pero el objetivo del tratamiento es controlar los síntomas. Algunas personas responden al tratamiento con medicamentos orales tales como bloqueadores de los canales del calcio y diuréticos. Otros pueden necesitar medicamentos como epoprostenol intravenoso. Recientemente, ha aparecido un nuevo medicamento oral que bloquea el estrechamiento anormal de los vasos sanguíneos y parece ser prometedor en el tratamiento de la hipertensión pulmonar. A medida que la enfermedad progresa, se puede requerir oxígeno y si todo lo demás no funciona, a los candidatos recomendados se los puede ayudar mediante el trasplante corazón-pulmón o de pulmón solamente.
|