El edema pulmonar generalmente es causado por insuficiencia cardiaca que provoca aumento de la presión en las venas pulmonares. Sin embargo, los problemas dentro de los pulmones también pueden ocasionar acumulación de líquido. El edema pulmonar puede ser una complicación de un ataque cardíaco, filtración o estrechamiento de la válvula aórtica o mitral o cualquier enfermedad cardiaca que ocasione debilitamiento y/o rigidez del músculo cardíaco (cardiomiopatía). El corazón afectado transmite el incremento de su presión a las venas pulmonares y a medida que la presión en dichas venas aumenta, el líquido es empujado hacia los alvéolos, convirtiéndose en una barrera para el intercambio normal de oxígeno y provocando luego dificultad respiratoria. El edema pulmonar también puede ser causado por una lesión directa en el pulmón por parte de toxinas, incluyendo calor y gas venenoso, infección severa o un exceso de líquido corporal, como el que se observa en la insuficiencia renal.
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