Los síntomas de asma se pueden reducir sustancialmente evitando los alergenos e irritantes respiratorios conocidos. Si un asmático es sensible a los ácaros del polvo, se puede reducir la exposición, cubriendo los colchones y almohadas con cubiertas impermeables para alergenos, quitando los tapetes de las alcobas y aspirando regularmente. La exposición a los ácaros del polvo y el moho también se puede reducir disminuyendo la humedad en los espacios cerrados. Si una persona es alérgica a un animal que no se puede eliminar de la casa, dicho animal se debe retirar de la alcoba del paciente. Se puede colocar un material para filtrar en las salidas de la calefacción para atrapar la caspa animal. Igualmente, se deben evitar alergenos como el humo del cigarrillo, la contaminación del aire, los polvos industriales y humos irritantes. La desensibilización alérgica puede ayudar a reducir los síntomas de asma y el uso de medicamentos, pero no se conoce el grado de beneficios comparado con otros tratamientos.
|