El objetivo del tratamiento es curar la infección con un antibiótico o antibióticos, que se seleccionan mediante un cultivo de esputo para tratar el agente causal específico. Sin embargo, no siempre se puede identificar el organismo causal en las pruebas, así que se administra la terapia con antibióticos para combatir los organismos bacterianos más comunes que infectan a los pacientes hospitalizados (Estafilococo dorado y bastoncillos gram negativos). El tratamiento de soporte incluye oxígeno y terapias respiratorias para aflojar y remover las secreciones espesas de los pulmones.
|