La trombosis venosa profunda afecta principalmente las venas en la parte inferior de la pierna y el muslo e involucra la formación de un coágulo (trombo) en las venas más grandes del área. Este trombo puede interferir con la circulación del área y viajar a través del torrente sanguíneo (embolizar). El émbolo así creado puede alojarse en el cerebro, pulmones, corazón o en otra área y causar daño severo al órgano afectado. Algunos de los riesgos son: permanecer sentado, reposar en cama o estar inmovilizado por mucho tiempo, como sucede en viajes largos en avión o en automóvil); cirugía o trauma reciente, especialmente cirugía de la cadera, cirugía de la rodilla o cirugía ginecológica; fracturas; haber dado a luz en los últimos 6 meses y el uso de medicamentos tales como estrógenos y píldoras anticonceptivas. Otros riesgos son antecedentes de policitemia vera, tumor maligno e hipercoagulabilidad (cambios en los niveles de los factores coagulantes sanguíneos haciendo que la sangre tenga más probabilidades de coagular) hereditaria o adquirida. La trombosis venosa profunda se presenta con mayor frecuencia en las personas mayores de 60 años, pero se puede presentar en cualquier grupo de edad.
|