El objetivo del tratamiento es reducir la presión sanguínea y controlar la enfermedad cardíaca y depende de la condición que esté presente: infarto del miocardio agudo, angina, insuficiencia cardíaca, etc. Los medicamentos comunes que se recomiendan son: diuréticos, suplementos de potasio, bloqueadores beta, bloqueadores de los canales de calcio, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA), antagonistas de los receptores de angiotensina II y vasodilatadores directos. En los casos de hipertensión severa y atención médica intensiva se puedeN prescribir los medicamentos intravenosos diazoxida o nitroprusida. Se deben hacer chequeos periódicos de la presión sanguínea, con la frecuencia recomendada por el especialista, para vigilar la condición. A menudo se recomiendan las mediciones de la presión en el hogar para pacientes que presenten presión sanguínea alta difícil de controlar. Asimismo, la diabetes, la hiperlipidemia y otras condiciones que pueden aumentar el riesgo de una enfermedad cardíaca deben ser cuidadosamente controladas. Además de los medicamentos, se deben recomendar cambios en el estilo de vida, como pérdida de peso, ejercicio y ajustes en la dieta. Las recomendaciones recientes incluyen incremento en el consumo de frutas, vegetales, productos lácteos bajos en grasa, al igual que granos integrales, carne de aves y pescado. A los pacientes de edad avanzada, les puede servir la reducción en el consumo de sal. Si el paciente fuma, debe suspender este hábito, ya que el consumo de cigarrillos es una causa importante de hipertensión y enfermedades cardíacas. De igual manera, puede ayudar el hecho de reducir el consumo de cantidades excesivas de alcohol.
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