Se recomienda solicitar atención médica de inmediato y entre las medidas limitadas que pueden ser de ayuda se encuentran: - Mantener a la víctima caliente y cómoda para evitar la hipotermia.
- Hacer que la víctima se acueste horizontalmente y que levante los pies unos 30 cm (12 pulgadas) para incrementar la circulación. Sin embargo, si ésta presenta alguna lesión en la cabeza, el cuello, la espalda o la pierna, se la debe dejar en la posición en la que se la encontró, a menos que hacer esto presente un peligro inmediato.
- No administrar líquidos por vía oral.
- Si la víctima ha sido picada o sufre alguna reacción alérgica, se debe tratar dicha reacción.
- Si se debe trasladar la víctima, se recomienda tratar de mantenerla acostada, la cabeza hacia abajo y los pies elevados. En caso de sospecharse una lesión de la columna, se deben estabilizar la cabeza y el cuello antes de mover a la víctima.
El tratamiento hospitalario se centra en restituir el volumen de líquidos y de sangre y puede también incluir la determinación de la causa de la pérdida de sangre y el control del sangrado para prevenir la recurrencia del shock hipovolémico. Medicamentos como dopamina, dobutamina, epinefrina, norepinefrina y otros pueden ser necesarios para incrementar la presión sanguínea y el gasto cardíaco. Se utilizan líquidos intravenosos, los cuales pueden ser sangre o productos sanguíneos, para mantener el volumen en el sistema circulatorio. Otras intervenciones que se pueden utilizar para controlar el shock son: - Monitoreo cardíaco, incluyendo Swan-Ganz (usado para guiar el tratamiento)
- Colocación de un catéter urinario para monitorear el gasto urinario
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