La aterosclerosis es un trastorno común de las arterias por acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias en las paredes de estos vasos que forman "ateromas" o placas. El tejido graso puede finalmente erosionar la pared de la arteria, disminuyendo su elasticidad e interfiriendo con el flujo sanguíneo. Las placas también se pueden romper, haciendo que los desechos migren corriente abajo dentro de la arteria. Esto es una causa común de ataque cardíaco y apoplejía. Los coágulos también se pueden formar alrededor de los depósitos de la placa, obstruyendo aún más el flujo de sangre y ofreciendo un peligro adicional si se desprenden y viajan hasta el corazón, los pulmones o el cerebro. Actualmente, muchos médicos sospechan que existe un componente inmunológico para el problema (la inflamación puede ayudar a causar aterosclerosis). La restricción severa del flujo de sangre al músculo del corazón provoca síntomas como dolor en el pecho. Los factores de riesgo son: el fumar, la diabetes, la obesidad, niveles altos de colesterol en la sangre, una dieta alta en grasas y antecedentes familiares o personales de enfermedades cardíacas. La enfermedad cerebrovascular, la enfermedad vascular periférica, la presión sanguínea alta y la enfermedad renal que requiere diálisis son también trastornos que pueden estar asociados con la aterosclerosis.
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