No existe curación para esta condición y el objetivo del tratamiento es controlar los síntomas. La persona afectada tiene que dejar de fumar si desea salvar la extremidad afectada. Se deben evitar todas las condiciones que disminuyan la circulación a las extremidades, tales como las temperaturas frías, y se debe intentar aumentar la circulación con calor y ejercicio suave. La simpatectomía quirúrgica (cortar los nervios de dicha área) puede ayudar a controlar el dolor. Igualmente se puede utilizar aspirina y vasodilatadores. La amputación de la extremidad puede ser necesaria si se presenta infección o gangrena.
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