El tratamiento inmediato de trastornos causativos reduce el riesgo de regurgitación mitral. El paciente debe estar seguro de no tener antecedentes de enfermedad de válvula cardíaca o de enfermedad cardíaca antes de someterse a un tratamiento odontológico o médico. Cualquier procedimiento dental, incluyendo la profilaxis y cualquier otro procedimiento invasivo, puede introducir bacterias en el torrente sanguíneo. Estas bacterias pueden infectar o lesionar la válvula mitral, ocasionando endocarditis. El tratamiento preventivo con antibióticos, suministrado justo antes de un procedimiento dental o invasivo, puede disminuir el riesgo de endocarditis.
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