El objetivo del tratamiento es prevenir complicaciones y se puede requerir la hospitalización del paciente. Se deben administrar antihipertensivos (medicamentos para reducir la presión sanguínea) y esto se puede hacer por vía intravenosa. También puede ser necesario administrar analgésicos potentes para el dolor y medicamentos cardíacos, como betabloqueadores, que pueden reducir algunos de los síntomas. La reparación o reemplazo quirúrgico de la sección de la aorta es un procedimiento curativo en algunos casos. El reemplazo de la válvula aórtica es necesario en caso de que exista compromiso de dicha válvula a causa de la disección. Asimismo, se puede realizar una derivación coronaria, en caso de existir compromiso de las arterias coronarias (del corazón).
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