Al escuchar el corazón con un estetoscopio (auscultación), se percibe un ritmo cardíaco acelerado o irregular. El pulso puede sentirse rápido, irregular o ambos y en algunas ocasiones el pulso es muy lento. El ritmo cardíaco normal es de 60 a 100, pero en una fibrilación/flúter auricular, éste puede llegar a alcanzar de 100 a 175. La presión sanguínea puede ser normal o baja. Si el ECG muestra fibrilación o flúter auricular, puede ser necesario realizar una observación cardíaca ambulatoria continua a través de un monitoreo Holter de 24 horas, ya que a menudo esta es una condición esporádica; es decir, que se presenta en algunos momentos pero no en otros. Los exámenes para determinar la presencia de enfermedades cardíacas subyacentes pueden incluir:
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