En esta condición, el músculo cardíaco se vuelve demasiado grueso para funcionar de manera adecuada. Dicho engrosamiento, a menudo, no es simétrico por lo que afecta a una parte del corazón más que a otras. Puede interferir en el funcionamiento del corazón reduciendo el tamaño de la cámara ventricular. También puede reducir la habilidad de las válvulas de funcionar correctamente. El agrandamiento puede, en algunas circunstancias, obstruir el flujo de sangre desde el corazón. Además, las células cardíacas se mezclan y amontonan en lugar de mantener su patrón normal. Una consecuencia del desarreglo de estas células cardíacas es que los impulsos eléctricos que normalmente corren a través del músculo cardíaco no pueden proseguir de manera normal, lo cual lleva a que se presenten ritmos cardíacos anormales (arritmias). Esta condición generalmente es un trastorno familiar, como consecuencia de algunos defectos en los genes que controlan el crecimiento del músculo cardíaco. El crecimiento anormal del músculo generalmente se presenta durante períodos de crecimiento rápido general de una persona, particularmente durante la adolescencia. Las personas jóvenes tienen mayor probabilidad de desarrollar una forma más severa de la enfermedad, aunque esta condición se puede diagnosticar en personas de todas las edades. La cardiomiopatía hipertrófica entre personas de más de 60 años de edad a menudo está asociada con hipertensión leve (presión sanguínea alta). La prevalencia de la cardiomiopatía hipertrófica en la población general es de 0,2 a 0,5% ó de 2 a 5 por cada 1.000 personas.
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