Por lo general, un individuo que experimenta angina inestable necesita reposo y hospitalización para evitar las complicaciones. Un pilar fundamental de la terapia de la angina inestable son los medicamentos antiplaquetarios (para evitar la agregación de plaquetas que es el primer hecho en la circulación sanguínea que lleva a la formación de coágulos dentro de un vaso). Un agente antiplaquetario de amplio uso es la aspirina. Más recientemente, se ha demostrado en estudios clínicos que un medicamento denominado clopidrogel es más efectivo que la aspirina para reducir la probabilidad de ataques cardíacos. El clopidrogel y la aspirina se pueden utilizar juntos y con frecuencia se suministran durante ataques cardíacos. Durante la angina inestable también se administra heparina y nitroglicerina, a menudo de manera sublingual (debajo de la lengua) o de manera intravenosa (IV). Otros medicamentos incluyen beta-bloqueadores, bloqueadores del canal de calcio, medicamentos que combaten la ansiedad y medicamentos para controlar la presión sanguínea y los ritmos anormales del corazón. Se puede recomendar la cirugía. A menudo pueden ser necesarios el IDAC (injerto de derivación de arteria coronaria) o la ACPT (angioplastia con balón) con la implantación de un stent.
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