Entre los pacientes con la infección por H. pylori, el objetivo principal es la erradicación del organismo causante del problema. Existen múltiples regímenes efectivos y usualmente incluyen ya sea un antagonista de receptor H2, como famotidina (Pepcid) o nizatidina (Axid) o un inhibidor de la bomba de protones, como omeprazol (Prilosec) o esomeprazol (Nexium) para suprimir el ácido, combinado con dos antibióticos. En las personas sin infección por H. pylori, los medicamentos para curar la úlcera como los antiácidos, antagonistas de los receptores H2 o los inhibidores de la bomba de protones generalmente son efectivos y es posible que sea necesaria la terapia a largo plazo. En caso de que se presente sangrado de la úlcera, se puede controlar en la mayoría de los pacientes con una terapia endoscópica. Se puede recomendar la intervención quirúrgica para las personas que no responden a la terapia médica o a la terapia endoscópica para el lugar del sangrado. Asimismo, se puede indicar una vagotomía (excisión del nervio vago que controla la producción de ácido gástrico en el estómago) o una gastrectomía parcial. Las medidas de autoayuda son, entre otras: - No fumar
- No tomar bebidas que contengan té, café y cafeína
- No consumir alcohol
- Evitar el consumo de AINES y aspirina
- Comer varias comidas pequeñas al día a intervalos regulares
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