Por lo general, el tratamiento de esta condición requiere cirugía en la cual se aplica anestesia general al paciente y se le realiza una incisión en el abdomen para después lavar la cavidad abdominal y reparar la perforación del intestino o del estómago. En ocasiones, se requiere una colostomía o una ileostomía temporales. En algunos casos, se pueden tratar las perforaciones solamente con terapia antibiótica, como en el caso de pacientes en los que la perforación se cerró después de producirse y no presentan enfermedad sistémica, lo cual se evidencia en el examen físico, los exámenes de laboratorio y las radiografías.
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