En el momento del diagnóstico, únicamente el 20% de los tumores pancreáticos se pueden extirpar por medio de una cirugía y el procedimiento estándar que se utiliza se llama pancreáticoduodenectomía (procedimiento de Whipple). Esta cirugía para cáncer pancreático se debe hacer en centros médicos que realicen este procedimiento con frecuencia. Algunos estudios sugieren que los hospitales que realizan al menos 9 resecciones pancreáticas por año tienen mayor éxito con este procedimiento. Cuando un tumor se encuentra limitado al área del páncreas pero no se puede extirpar, se recomienda una combinación de radioterapia y quimioterapia. La quimioterapia se utiliza usualmente sola cuando el tumor se ha extendido a otros órganos (metástasis) como el hígado. El agente quimioterapéutico estándar que se utiliza es gemcitabine (el cual brinda un mejoramiento clínico en aproximadamente el 25% de los pacientes), aunque se pueden usar otros medicamentos. Los pacientes que presentan obstrucción biliar (bloqueo de los vasos que transportan la bilis), a quienes no se les puede extirpar el tumor totalmente, necesitan la resolución de dicha obstrucción biliar y, para hacerlo, generalmente se emplean dos métodos: la cirugía y la colocación de un stent biliar (similar a los que se colocan en las arterias del corazón para desobstruir los bloqueos) durante una CPRE. El manejo del dolor y otros síntomas es una parte importante del tratamiento de un cáncer pancreático avanzado. Un hogar para pacientes terminales puede ser muy útil tanto para el manejo del dolor y los síntomas como para el apoyo sicológico que reciba el paciente y la familia durante el curso de la enfermedad.
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