Las epidemias de giardia pueden ocurrir en las comunidades tanto de los países desarrollados como países en desarrollo donde los suministros de agua han sido contaminados con aguas no tratadas y se puede contraer al beber agua de los lagos o corrientes donde habitan animales como los castores, ratas almizcleras o animales domésticos como las ovejas. También se propaga por contacto directo de persona a persona, lo que ha causado brotes en los centros de atención médica. Los viajeros en todo el mundo están en riesgo de contraer la infección, pero quienes acampan fuera de las ciudades y beben aguas no tratadas de arroyos y lagos corren el mayor riesgo. Otros factores de riesgo incluyen el sexo anal sin protección, la exposición a un miembro de la familia con giardasis y la exposición institucional como sucede en los centros de antención médica o ancianatos. La incidencia de los casos conocidos ha ido en aumento en los últimos años.
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