| Si el cáncer se descubre en sus primeras etapas y los síntomas están presentes durante la radioterapia, a menudo se puede suspender la irradiación durante un corto tiempo o se le hace un ajuste a la dosis de la terapia. Es importante que la persona informe al médico todos los síntomas que se presentan con el fin de hacer los ajustes lo más pronto posible y evitar un daño permanente. Desafortunadamente, con frecuencia no hay buenos tratamientos para la enteritis crónica por irradiación y lo mejor que se puede hacer es controlar los síntomas, con la ingestión frecuente de comidas pequeñas y el consumo de antidiarréicos y antiespasmódicos.
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