El coma hiperosmolar hiperglicémico diabético es una condición que se caracteriza por la disminución del estado de conciencia, la deshidratación extrema y niveles de glucosa en la sangre sumamente altos que no están acompañados de una cetoacidosis. Esta condición suele verse en la diabetes mellitus no insulinodependiente y es común que se presente en individuos sin diagnósticos previos de diabetes o en aquellos que han descuidado sus medicamentos y dieta. La condición suele precipitarse por una infección o por ciertos medicamentos que deterioran la tolerancia a la glucosa o incrementan la pérdida de líquido. Por lo general, los riñones pueden compensar los altos niveles de glucosa en la sangre, excretando el exceso de glucosa en la orina; sin embargo, cuando ocurre una deshidratación, los riñones conservan el líquido y los niveles de glucosa se vuelven más altos, ocasionando una deshidratación aún mayor. La hiperosmolaridad es una condición en la cual la sangre tiene mucho más concentración de sodio, glucosa y otras moléculas, las cuales, a su vez, atraen agua al torrente sanguíneo. Sin embargo, cuando los riñones están conservando el agua, se crea un círculo vicioso de aumento de deshidratación y aumento de los niveles de glucosa en la sangre. Los factores de riesgo son la edad avanzada, una insuficiencia renal subyacente, insuficiencia cardíaca congestiva, suspensión reciente de la administración de insulina o de agentes hipoglicémicos orales, manejo inadecuado de la diabetes y un evento precipitante como una infección, un ataque cardíaco, una apoplejía o una cirugía reciente.
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