Al momento del diagnóstico, los objetivos inmediatos del tratamiento son tratar la cetoacidosis diabética (también denominada CAD) y el alto nivel de glucosa sanguínea. Debido a la aparición súbita y gravedad de los síntomas en la diabetes Tipo I, el tratamiento para las personas diagnosticadas recientemente por lo general implica la hospitalización. Los objetivos a largo plazo del tratamiento son prolongar y mejorar la calidad de vida, así como prevenir complicaciones relacionadas con la diabetes tales como ceguera, insuficiencia renal y amputación de extremidades. Estos objetivos se logran por medio de educación, insulina, organización en las comidas, control del peso, ejercicios, cuidado de los pies y un autocontrol atento de los niveles de glucosa. LA INSULINA
La insulina baja el nivel de azúcar en la sangre permitiendo que salga del torrente sanguíneo y entre en las células del organismo. Todas las personas necesitan insulina. Las personas con diabetes Tipo I no pueden fabricar su propia insulina y deben recibir insulina diariamente. La insulina se aplica debajo de la piel con una jeringa o, en algunos casos, se usa una bomba de infusión para suministrar la insulina en forma continua. No hay disponibilidad de un tipo de insulina que se administre por vía oral. Las preparaciones de insulina se diferencian por la rapidez con que empiezan a hacer efecto y el tiempo que dura el mismo. El médico mide la cantidad de glucosa en la sangre para determinar qué tipo de insulina es la más apropiada. Se puede mezclar más de un tipo de insulina en una misma inyección para así lograr un mejor control de la glucosa en la sangre. Por lo general, es necesario aplicar las inyecciones de 1 a 4 veces al día. El médico de cabecera o un educador en diabetes enseña a las personas que requieren insulina cómo inyectarse ellos mismos. Inicialmente, la inyección en los niños debe ser aplicada por una persona con experiencia. Hacia la edad de 14 años se puede esperar que la mayoría de los niños se aplique sus propias inyecciones (aunque no se recomienda solicitárselos). DIETA
La planeación de las comidas para diabéticos insulinodependientes requiere coherencia para así permitir que la comida y la insulina trabajen juntas, con el fin de regular los niveles de glucosa en la sangre. Si las comidas y la insulina no están balanceadas se pueden presentar variaciones extremas en la glucosa de la sangre. En Estados Unidos, la Asociación Estadounidense de Diabetes (American DiabetesAssociation) y la Asociación Dietética Estadounidense (American Dietetic Association) ofrecen información sobre la planificación de una dieta saludable y balanceada. Consultar a un dietista profesional o a un asesor en nutrición es una herramienta invaluable para planear la dieta y controlar la diabetes. ACTIVIDAD FÍSICA
El ejercicio regular es especialmente importante para la persona con diabetes, porque ayuda a controlar la cantidad de azúcar en la sangre y quemar el exceso de calorías y de grasa para lograr el peso óptimo. Antes de que los pacientes con diabetes empiecen cualquier programa de ejercicios, deben obtener la aprobación médica. Los diabéticos Tipo I deben tomar medidas especiales antes, durante y después de la realización de cualquier actividad física intensa o ejercicios. AUTOEXAMEN
El monitoreo de glucosa en la sangre se hace comprobando el contenido de glucosa de una pequeña gota de sangre. Dicha prueba se hace sobre una base regular y le informará a la persona con diabetes qué tan bien están funcionando la dieta, los medicamentos y los ejercicios en conjunto para controlar la diabetes. Los resultados se pueden usar para modificar la dieta, la actividad física o los medicamentos para mantener los niveles de azúcar en la sangre en su nivel apropiado. Estos resultados le darán información valiosa al médico para sugerir cambios y mejorar los cuidados y el tratamiento. Las pruebas identificarán el alto o bajo nivel de azúcar en la sangre antes de que aparezcan problemas serios. CUIDADO DE LOS PIES
Las personas con diabetes son propensas a tener problemas en los pies, debido a las complicaciones que se presentan con la diabetes. Esta condición causa daños en los vasos sanguíneos y en los nervios; estos cambios pueden resultar en disminución de la capacidad para sentir el trauma o la presión en los pies, por lo que una lesión en el pie puede pasar inadvertida hasta desarrollar infecciones graves. Además, la diabetes altera el sistema inmunológico del organismo disminuyendo la capacidad que tiene el cuerpo para combatir la infección. Las infecciones pequeñas pueden progresar rápidamente hasta provocar la muerte de la piel y otros tejidos, lo que hace necesaria la amputación del miembro afectado. Los diabéticos deben adoptar una rutina diaria de cuidado del pie para prevenir lesiones en los mismos. TRATAMIENTO DE LOS NIVELES BAJOS DE AZÚCAR EN LA SANGRE
El nivel de azúcar bajo en la sangre, conocido como hipoglicemia, se puede presentar en diabéticos cuando utilizan demasiada insulina, hacen mucho ejercicio o cuando no han consumido suficiente alimento. La hipoglicemia se puede desarrollar rápidamente en los diabéticos y los síntomas aparecen particularmente cuando el nivel de azúcar cae por debajo de 70. Se debe estar atento en caso de debilidad, temblor, sudoración, dolor de cabeza, nerviosismo y hambre. Si estos síntomas se presentan y la persona tiene un equipo disponible para medir el nivel de azúcar en la sangre, debe verificarlo. Si es bajo, la persona diabética debe comer algo con azúcar: jugo de frutas, algunas cucharaditas de azúcar, una taza de leche descremada o una gaseosa normal. Si la persona no tiene el equipo a la mano, debe consumir azúcar de todas maneras: eso no puede hacer daño. Los síntomas deben desaparecer en un período de 15 minutos, de lo contrario, se debe consumir más azúcar y chequear de nuevo el nivel de azúcar en la sangre. DESPUÉS de que los síntomas desaparezcan, se puede consumir más alimento sustancial, pero PRIMERO comer azúcares simples para tener la situación bajo control. Incluso, si la persona tiene hambre, el alimento "real" no se debe consumir hasta que el nivel de azúcar suba, ya que el alimento real no produce suficiente azúcar y toma mucho tiempo para ser digerido. Si se trata de los padres, parientes o amigos de alguien que está experimentando estos síntomas, deben vigilar a la persona muy de cerca y si estos empeoran (confusión, convulsiones o pérdida del conocimiento) deben administrarle a la persona una inyección de glucagón. Si no se tiene glucagón, se debe llamar al 911(en los Estados Unidos) de inmediato. Se recomienda tener algo de glucagón almacenado para casos de emergencia y asegurarse que todos en la casa, incluyendo niñeras y quienes cuidan de la persona, sepan cómo usarlo. Periódicamente, se le debe recordar a todos la forma de usarlo y verificar la fecha de vencimiento. No hay por qué alarmarse ya que el glucagón hace efecto muy rápido, generalmente en un período de 15 minutos. Mientras se espera que la persona se reanime, se le debe mantener de lado para evitar que se ahogue y si la persona no mejora en 15 minutos, se debe llamar al 911 (en los Estados Unidos). TRATAMIENTO DE NIVELES ALTOS DE CETONAS
Cuando no hay suficiente insulina para movilizar la glucosa a las células, dicha glucosa se puede acumular en la sangre. El cuerpo busca entonces otras formas de energía y utiliza la grasa como fuente de combustible. A medida que las grasas son descompuestas, unos ácidos llamados cetonas se acumulan en la sangre y en la orina. Las cetonas, en niveles altos, son tóxicos para los tejidos corporales y es una condición conocida como cetoacidosis. Los niveles de cetonas se pueden verificar con una prueba simple de orina disponible en las farmacias. Dicha prueba se debe llevar a cabo cada 4 a 6 horas en cualquier momento que la persona diabética esté registrando un nivel de azúcar por encima de 240, esté enferma, experimente sed inusual o resequedad en la boca, orine frecuentemente o vomite. Los signos de advertencia de que la cetoacidosis está empeorando podrían ser enrojecimiento facial, resequedad en la piel y en la boca, náuseas y vómitos, dolor estomacal, respiración rápida y profunda y aliento con olor a frutas. Si se presentan estos síntomas, se debe llamar al médico o acudir a la sala de emergencias de inmediato, ya que si esta condición no recibe tratamiento puede conducir a coma e incluso a la muerte. CONTROL - Visitar al médico y/o educador en diabetes al menos 4 veces al año.
- Hacerse medir la glucohemoglobina (HbA1c) de 2 a 4 veces al año para evaluar el control general de glucosa. Se le debe preguntar al médico cada cuánto debe hacerse la prueba.
- Hacerse evaluar anualmente el colesterol, el nivel de los triglicéridos y la función de los riñones.
- Visitar al oftalmólogo (preferiblemente el especialista en retinopatía diabética) al menos una vez al año o con más frecuencia si se desarrollan signos de retinopatía diabética.
- Hacer una limpieza y un examen dental completo cada 6 meses. La persona debe informar al odontólogo y al higienista que es diabética.
- Revisar los pies a diario para detectar la aparición de signos tempranos de lesiones o infecciones. La persona debe asegurarse de que el médico le revise los pies en cada visita.
- Mantener las vacunas al día (incluyendo la pneumocócica) y hacerse aplicar una inyección para la gripe cada año en el otoño.
EDUCACIÓN
La persona más importante en el manejo de la diabetes es el paciente mismo. La educación sobre la diabetes es una parte decisiva para este tratamiento y básicamente implica aprender a vivir con esta enfermedad. Saber cómo vivir con esta enfermedad es esencial para evitar el desarrollo de complicaciones a corto plazo, tales como la hipoglicemia o la hiperglicemia y para demorar la aparición de complicaciones a largo plazo, tales como la retinopatía diabética (enfermedad ocular) y la nefropatía (enfermedad renal). Se debe estar bien informado acerca de los principios básicos sobre el manejo de la diabetes. Las técnicas básicas de supervivencia son: - Cómo reconocer y tratar el nivel bajo de azúcar en la sangre (hipoglicemia)
- Cómo reconocer y tratar el nivel alto de azúcar en la sangre (hiperglicemia)
- Planificación de las comidas
- Cómo administrar la insulina
- Cómo controlar los niveles de glucosa en la sangre y de las cetonas en orina
- Cómo ajustar la insulina y/o consumir comida durante el ejercicio
- Cómo comportarse en los días que se sienta mal
- Dónde comprar los suministros para diabéticos y cómo almacenarlos
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