El médico puede sospechar parálisis periódica hipocalémica si los síntomas aparecen y desaparecen, los niveles de potasio son bajos durante los ataques y no se sospechan otros trastornos que causen la disminución del potasio. La parálisis periódica hipocalémica también es probable si otros miembros de la familia presentan el trastorno. El examen físico entre los ataques no muestra nada anómalo. Antes del ataque puede presentarse rigidez o pesadez en las piernas. La realización de un ejercicio suave cuando comienzan estos síntomas puede ayudar a prevenir un ataque completo. Durante un ataque, se puede presentar disminución o ausencia de los reflejos y los músculos se ponen fláccidos en lugar de rígidos. Los grupos musculares cercanos al cuerpo, como los hombros y caderas se encuentran comprometidos con más frecuencia que los brazos y piernas. El médico puede intentar provocar un ataque para ayudar al diagnóstico mediante la reducción de los niveles de potasio, a través de la administración de insulina y glucosa. - El potasio sérico es bajo durante los ataques, pero es normal entre los ataques (lo cual confirma el diagnóstico de la parálisis hipocalémica periódica)
- Un ECG o un trazado cardíaco puede ser anormal durante los ataques
- Una EMG o un trazado muscular es normal
- Una biopsia muscular puede mostrar anomalías
|