La debilidad muscular que compromete a los músculos de la respiración o la deglución es una situación de emergencia. Durante los ataques también se pueden presentar arritmias cardíacas peligrosas. Los objetivos del tratamiento son aliviar los síntomas agudos y prevenir futuros ataques. El potasio que se suministra durante un ataque puede detenerlo. Es preferible suministrarlo por vía oral, pero si la debilidad es severa, se puede necesitar la administración de potasio intravenoso. (Nota: el potasio intravenoso se debe suministrar con precaución, especialmente en individuos con enfermedad renal). El consumo de potasio no previene los ataques. Se recomienda una dieta baja en carbohidratos y evitar el alcohol. La acetazolamida previene los ataques en muchos casos, posiblemente al reducir el flujo del potasio del torrente sanguíneo hacia las células del cuerpo. Se pueden necesitar suplementos de potasio debido a que la acetazolamida puede ocasionar la excreción de potasio del cuerpo. El triamtereno o la espironolactona pueden ayudar a prevenir los ataques en las personas que no responden a la acetazolamida.
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