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Liberación de insulina y alimentos
Liberación de insulina y alimentos


Diabetes mellitus no insulinodependiente (DMNID)

Nombres alternativos:
Diabetes tipo II

Tratamiento:

Los primeros objetivos del tratamiento son eliminar los síntomas de hiperglicemia, estabilizar el nivel de glucosa en sangre y restaurar el peso normal del cuerpo. Los objetivos siguientes son los de prolongar la vida, mejorar los síntomas y prevenir complicaciones a largo plazo.

SE RECOMIENDA APRENDER LAS SIGUIENTES HABILIDADES

Los principios básicos del manejo de la diabetes ayudarán a prevenir la necesidad de atención médica y son, entre otros:

  • Cómo evaluar y registrar la glucosa en la sangre (ver monitoreo de glucosa en la sangre)
  • Qué y cuándo comer
  • Cómo tomar la medicación, si está indicada.
  • Cómo reconocer y tratar el alto y bajo nivel de azúcar en la sangre.
  • Cómo comportarse en los días en que la persona se sienta mal.
  • Dónde comprar los suministros para la diabetes y cómo guardarlos.

Aprender los principios básicos del autocuidado de la diabetes puede tomar varios meses. Una vez que el paciente se ha estabilizado, se recomienda aprender más sobre el proceso de la enfermedad, cómo vivir con diabetes y controlarla y las complicaciones a largo plazo de la misma.

AUTOEVALUACIÓN
El examen de azúcar en la sangre o el autoexamen de glucosa en la sangre se hace comprobando el contenido de azúcar (glucosa) en una pequeña gota de sangre. Este examen regular le dice al paciente la forma en que están trabajando conjuntamente la dieta, los medicamentos y el ejercicio para controlar la diabetes.

Los resultados del examen se pueden usar para hacer ajustes en las comidas, la actividad física o los medicamentos y, de esta forma, mantener los niveles de azúcar en los límites apropiados. Los exámenes dan información valiosa al médico e identifican el alto o bajo nivel de azúcar en la sangre antes de que se presenten problemas serios.

Hay un método para evaluar el nivel de glucosa en casa. El glucómetro es un instrumento pequeño que suministra una lectura exacta de este nivel. Se utiliza una tirilla de examen para recolectar una pequeña gota de sangre, que se obtiene pinchando el dedo con una aguja pequeña especialmente diseñada.

Luego se coloca la tirilla en el medidor y los resultados están listos en 30 a 45 segundos. Un médico o un educador en diabetes le ayudará a la persona a establecer un horario apropiado para el examen.

Los exámenes normalmente se hacen antes de las comidas o antes de acostarse. Se recomienda hacer el examen con más frecuencia en caso de enfermedad y estrés. Mantener un registro exacto de los resultados del examen hará que éste sea más útil para programar el cuidado de la persona con diabetes.

MANEJO DE LA DIETA Y CONTROL DEL PESO
La planificación de comidas consiste en elegir alimentos saludables y en comer la cantidad adecuada, a la hora adecuada. Se recomienda trabajar de cerca con el médico para aprender qué cantidades de grasa, proteína y carbohidratos necesita cada paciente en su dieta. Es necesario que los planes específicos de comidas se adapten a los hábitos y preferencias personales. Un dietista registrado puede ser de ayuda en determinar las necesidades dietarias específicas de cada individuo.

En el tipo II, el manejo del peso y una dieta bien balanceada son importantes. Algunas personas con este tipo de diabetes pueden suspender la medicación luego de perder peso intencionalmente, aunque la diabetes todavía esté presente. La consulta con un dietista registrado es una herramienta de planificación invalorable.

ACTIVIDAD FÍSICA REGULAR
Hacer ejercicio en forma regular es importante para todas las personas, especialmente para los diabéticos. El ejercicio ayuda a controlar la cantidad de azúcar en la sangre, también ayuda a quemar el exceso de calorías y de grasa necesarios para alcanzar el peso óptimo.

El ejercicio beneficia la salud en general, aumentando el flujo sanguíneo y la presión sanguínea, el ejercicio también aumenta el nivel de energía del cuerpo, baja la tensión y mejora la capacidad de las personas para manejar el estrés. Todas las personas deben obtener la aprobación médica antes de empezar un programa de ejercicios, en especial las personas con diabetes.

Información que se debe tener en cuenta:

  • Escoger una actividad física que se disfrute y que sea apropiada para el estado de salud actual
  • Hacer ejercicios diariamente y a la misma hora, si es posible
  • Revisar en casa los niveles de glucosa en la sangre antes y después de hacer ejercicio
  • Llevar comida que contenga azúcar, en caso de que los niveles de glucosa en la sangre bajen demasiado durante o después del ejercicio
  • Llevar un documento que lo identifique como diabético y cambio para hacer una llamada telefónica para los casos de emergencia
  • Tomar abundante líquido que no contenga azúcar antes, durante y después del ejercicio
  • Cambiar la dieta, la intensidad de los ejercicios o los medicamentos (en caso de ser necesario), para mantener los niveles de glucosa en los límites apropiados

MEDICAMENTOS
Cuando las dietas y los ejercicios no son suficientes para que la persona con diabetes no insulinodependiente alcance los niveles normales o casi normales de glucosa en la sangre, es necesario agregar medicamentos al tratamiento. El diabético puede necesitar medicamentos por vía oral.

Esta medicación se toma por boca para bajar los niveles de la glucosa en la sangre. No es lo mismo que la insulina y no es efectiva para las personas con diabetes Tipo l porque no produce insulina. Algunas personas pueden descubrir que ya no necesitan medicación si bajan de peso e incrementan la actividad, porque cuando alcanzan su peso ideal su propia insulina puede controlar el azúcar en sangre. Generalmente no se administra medicación durante el embarazo. Estos medicamentos incluyen:

  • Sulfonilureas orales: trabajan estimulando al páncreas para que fabrique más insulina.
  • Biguanidas (metformina): actúan ordenándole al hígado que disminuya la producción de glucosa, lo cual incrementa los niveles de glucosa en el torrente sanguíneo.
  • Inhibidores de la alfa-glucosidasa: estas pastillas actúan haciendo disminuir la absorción de los carbohidratos en el tracto intestinal y, por lo tanto, disminuyen los niveles de glucosa luego de las comidas.
  • Thiazolidinediones: este grupo actúa ayudando a la insulina a trabajar mejor en las células. En esencia, aumentan la sensibilidad de la célula a la insulina.
  • Meglitinidas: estimulan al páncreas para producir más insulina en respuesta a la cantidad de glucosa presente en la sangre.

La insulina también se utiliza en personas con diabetes tipo II que tienen un control de glucosa en sangre deficiente con agentes hipoglicémicos orales o reacciones adversas a los mismos. La insulina se debe inyectar debajo de la piel utilizando una jeringa y no se puede administrar por vía oral.

Las preparaciones de insulina se diferencian en la rapidez con la que comienzan a trabajar y en el tiempo que dura su efecto. El médico mide la glucosa en sangre para determinar el tipo apropiado de insulina para utilizar.

Más de un tipo se puede mezclar con otro en una inyección para lograr el mejor control de la glucosa en sangre. En general, se necesitan inyecciones de una a cuatro veces al día. A las personas que requieren inyecciones de insulina se les enseña a dárselas ellos mismos. Esto lo hace un médico o el mismo profesional remite al paciente a un educador en diabetes.

EL CUIDADO DE LOS PIES
Las personas con diabetes son muy propensas a los problemas en los pies, debido a las complicaciones que se presentan por daños en los vasos sanguíneos, tanto grandes como pequeños. También se presentan daños en los nervios y se disminuye la capacidad para combatir las infecciones. La corriente sanguínea que va a los pies se ve afectada y el daño en los nervios puede causar una lesión en el pie sin que se note hasta que se desarrolle la infección. Puede ocurrir necrosis de la piel u otros tejidos, haciéndose necesaria la resección de los mismos.

Para prevenir las lesiones en los pies, se debe adoptar una rutina diaria de revisión y cuidado que consiste en lo siguiente:

  • Revisar los pies cada día e informar sobre las úlceras, los cambios o los signos de infección que se detecten
  • Se deben lavar los pies todos los días con agua tibia y jabón suave, secarlos completamente
  • Suavizar la piel seca con una loción o petrolato
  • Proteger los pies con zapatos cómodos y bien ajustados
  • Hacer ejercicio a diario para facilitar la buena circulación
  • Visitar al podiatra cuando tenga problemas en los pies o necesite que le quiten las callosidades
  • Para recordar al médico que examine los pies, quitarse los zapatos y las medias durante la visita
  • Eliminar el hábito de fumar porque empeora el flujo sanguíneo a los pies

SEGUIMIENTO

Una persona con diabetes tipo II debe visitar al médico especialista cada tres meses. Una completa evaluación trimestral incluye:

  • Hemoglobina glicosilada (HbA1c): es un promedio trimestral ponderado de la glucosa en sangre. Esta prueba mide cuánta glucosa se ha estado adhiriendo a los glóbulos rojos. También indica cuánta glucosa se ha estado adhiriendo a otras células. Un nivel alto de HbAIc es un indicador de riesgo de complicaciones a largo plazo. Actualmente, la Asociación Estadounidense para la Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) recomienda un nivel de HbAIc menor a 7% para protegerse de complicaciones. Esta prueba se debe realizar cada tres meses.
  • Control de la presión sanguínea
  • Examen de pies y piel
  • Oftalmoscopia
  • Examen neurológico

Las siguientes evaluaciones se deben llevar a cabo cada año a menos que se indique lo contrario:

  • Microalbúmina aleatoria (prueba de orina para proteínas)
  • BUN y creatinina sérica
  • Colesterol sérico, HDL y triglicéridos
  • ECG
  • Examen de retina dilatada


Grupos de apoyo:

Para obtener información adicional, ver recursos para la diabetes.



Expectativas (pronóstico):

Los riesgos de las complicaciones a largo plazo por la diabetes se pueden reducir.

El Estudio Prospectivo de la Diabetes del Reino Unido (United Kingdom Prospective Diabetes Study, UKPDS) se completó en 1997. Se realizó un seguimiento de cerca de 4.000 personas con diabetes tipo II por 10 años. Este estudio monitoreó cómo un estricto control de la glucosa en sangre (es decir un nivel de HbA1c de 7%) y de la presión sanguínea (es decir, un valor menor a 144 sobre menos de 82) podía proteger a una persona de las complicaciones a largo plazo de la diabetes.

Al término de esos 10 años, el estudio demostró que aquellas personas que habían hecho el mejor control de la glucosa en sangre y la presión sanguínea obtuvieron una reducción del 32% del riesgo de todas las muertes relacionadas con diabetes, del 44% con relación a apoplejía, del 56% de insuficiencia cardíaca y del 37% de complicaciones microvasculares (vasos sanguíneos pequeños).

El estudio también determinó que por cada punto porcentual de disminución del nivel de la HbA1c, una persona puede disminuir su riesgo para todas las complicaciones en un 25%. El UKPDS demostró de modo drástico que con buenas habilidades de autocuidado y el control de la glucosa en sangre y de la presión sanguínea se pueden prevenir muchas complicaciones.



Complicaciones:

Entre las complicaciones de emergencia se encuentra el coma diabético.

Las complicaciones a largo plazo, entre otras, son:



Situaciones que requieren asistencia médica:

Se debe ir a la sala de emergencias si los síntomas de cetoacidosis están presentes: aumento de la sed y de la orina, náuseas, respiración rápida y profunda, dolor abdominal, pérdida del conocimiento. Esto puede suceder cuando el control del azúcar es inadecuado o cuando se presenta infección.

Se debe acudir al médico si se presentan síntomas de reacción a la insulina: temblor, desaliento, somnolencia, dolor de cabeza, confusión, mareos, visión doble, pérdida de la coordinación. Esto puede progresar rápidamente a estados de emergencia tales como: convulsiones, inconsciencia o coma hipoglicémico.




Fecha de revisión: 6/12/2003
Revisión suministrada por: VeriMed Healthcare Network

La información que aquí se presenta no debe utilizarse para casos de emergencia médica ni para realizar diagnósticos o tratamientos de enfermedad o condición médica alguna. Se debe consultar a un médico calificado para el diagnóstico y tratamiento de cualquiera y de todos los problemas médicos. Si vive en los Estados Unidos, llame al 911 para todas las emergencias médicas. A.D.A.M. no se responsabiliza ni garantiza la exactitud, fiabilidad, integridad, actualidad o puntualidad del contenido, texto o gráficos. Se proporcionan hipervínculos hacia otros sitios web para información solamente, mas no como respaldo o estrategia de promoción de dichos sitios. Derechos de autor 2002, A.D.A.M., Inc. Cualquier reproducción o distribución de la información aquí presentada está estrictamente prohibida.
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