El mejor tratamiento es la reducción rápida de los niveles de hormona tiroidea. Se debe suministrar también potasio durante el ataque. Es preferible que el potasio sea suministrado por la boca, pero si la debilidad es severa, puede ser necesario administrarlo por vía intravenosa. (Nota: el potasio intravenoso debe ser administrado sólo si la función renal es adecuada y si el paciente se está atendiendo en el hospital.) La debilidad que involucra los músculos utilizados en la respiración y la deglución es una emergencia y los pacientes deben ser llevados al hospital. Durante los ataques pueden ocurrir también arritmias cardíacas peligrosas. Se puede recomendar una dieta baja en carbohidratos y sal para evitar los ataques. Además, los medicamentos denominados betabloqueadores pueden reducir el número y severidad de los ataques, mientras se pone bajo control el hipertiroidismo. La acetazolamida, un medicamento efectivo en la prevención de ataques en la parálisis periódica familiar, por lo general, no es eficaz en la parálisis periódica tirotóxica.
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