La glándula tiroides es un órgano importante del sistema endocrino; se localiza en la parte anterior del cuello justo debajo de la caja vocal. La glándula tiroides segrega las hormonas tiroxina (T4), triyodotironina (T3) y calcitonina, las cuales controlan el metabolismo corporal y regulan el balance de calcio. La secreción de T3 y T4 de la tiroides es controlada por un sistema de retroalimentación endocrino que involucra la glándula pituitaria y el hipotálamo (una parte del cerebro). La reducción de los niveles de estas hormonas produce aumento de los niveles de hormonas pituitarias e hipotalámicas y viceversa, lo que ayuda a mantener los niveles adecuadamente balanceados. La calcitonina es regulada por la cantidad de calcio en la sangre y actúa en conjunto con la glándula paratiroides para controlar los niveles de calcio. Debido a que la glándula tiroides es regulada por la glándula pituitaria y el hipotálamo, los trastornos de la tiroides pueden producirse no sólo por defectos de la propia glándula, sino también por una alteración del sistema de control en estos otros órganos. Los trastornos de la tiroides causados por la sobreproducción de hormonas tiroideas se denominan hipertiroidismo y la baja producción de las mismas se conoce como hipotiroidismo. El hipotiroidismo secundario es causado por insuficiencia en la glándula pituitaria para secretar la hormona estimulante de la glándula tiroides (HET), lo que generalmente es provocado por un tumor en la región de la pituitaria. En casos poco comunes, la causa es una infiltración de la pituitaria por células inflamatorias del sistema inmune o sustancias extrañas (como el hierro en la hemocromatosis). El hipotiroidismo puede causar una variedad de síntomas y puede afectar todas las funciones corporales. La tasa normal de funcionamiento corporal disminuye causando pesadez mental y física. Los síntomas pueden variar de leves a severos. La forma más severa llamada mixedema constituye una emergencia médica y puede llevar al coma y la muerte. Los factores de riesgo para el hipotiroidismo secundario incluyen tener más de 50 años, ser del sexo femenino y tener antecedentes de disfunción hipotalámica o pituitaria.
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