Un examen físico muestra un agrandamiento del hígado, agrandamiento del bazo y cambios de pigmentación en la piel. Si se sospecha de hemocromatosis, se pueden hacer exámenes de sangre para elaborar el diagnóstico, entre otros los siguientes:
El diagnóstico puede confirmarse a través de una biopsia del hígado o por remoción sistémica de hierro por extracción sanguínea (flebotomía cuantitativa). Recientemente, se han encontrado mutaciones genéticas en algunas familias con hemocromatosis. Se pueden utilizar exámenes de sangre para buscar los cambios genéticos, confirmar la presencia de enfermedad, así como determinar quiénes son las personas que se encuentran en riesgo de desarrollarla. Después del diagnóstico inicial pueden realizarse otros exámenes como las pruebas de la función hepática, tomografía axial computarizada, IRM, ultrasonido, alfafetoproteínas, glucosa sanguínea, PIVKA II, tamizaje para hepatitis y ECG.
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