El ejercicio intenso y breve no ocasiona aumento del ácido láctico en la sangre. Los exámenes pueden revelar la presencia de mioglobina en la orina y aumento de la creatincinasa sérica (que indica rabdomiólisis), especialmente después del ejercicio. Una biopsia del músculo muestra almacenamiento de glucógeno y disminución en la actividad de la fosforilasa muscular. Algunos centros especializados pueden ser capaces de mostrar metabolismo muscular anormal utilizando una máquina de IRM en un examen llamado espectroscopia. Una prueba de isquemia en antebrazo (breve aplicación de un torniquete para interrumpir el suministro de sangre al antebrazo y luego medir el lactato en la sangre) puede ayudar en la elaboración del diagnóstico. En ciertos casos, se puede recomendar la realización de pruebas genéticas.
|