El folato, también llamado ácido fólico, es un tipo de vitamina B. El ácido fólico se encuentra naturalmente en los vegetales de hoja verde, cítricos, frijoles y granos integrales. La deficiencia de folato significa que el cuerpo no está obteniendo suficiente cantidad del nutriente folato, lo cual ocasiona una forma de anemia megaloblástica. Además, el ácido fólico se requiere para el desarrollo de un feto saludable, ya que juega un papel muy importante en el desarrollo de la espina dorsal y del cerebro. Las mujeres que planean tener un bebé, deben comer alimentos que contengan ácido fólico y tomar suplementos vitamínicos que contengan ácido fólico de dos a tres meses antes de la concepción y continuar durante el primer trimestre del embarazo. La deficiencia de ácido fólico puede causar defectos congénitos severos al cerebro y a la espina dorsal conocidos como defectos del tubo neural. En algunos casos, es posible que no exista un síntoma notorio que indique una deficiencia de ácido fólico y se diagnostica en la mujer embarazada después del nacimiento del bebé con defecto del tubo neural. Generalmente, el médico puede detectar el defecto durante los reconocimientos médicos prenatales a través de exámenes en sangre y ultrasonido. Si las mujeres empezaran a tomar las cantidades recomendadas de ácido fólico antes de la concepción y a través de todo el primer trimestre del embarazo, se podrían prevenir del 50% al 70% de los casos. Aunque, investigaciones recientes realizadas por March of Dimes demuestran que muchas mujeres aún no tienen conciencia de la importancia del ácido fólico. El Consejo de Alimentos y Nutrición del Instituto de Medicina recomienda que los adultos tomen 400 microgramos de folato al día. Las mujeres en edad reproductiva, con capacidad de quedar embarazadas, no solamente deben comer alimentos fortificados, sino que también deben recibir esta cantidad con suplementos de ácido fólico para garantizar el requerimiento diario.
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