La osteoporosis es el tipo más común de enfermedad ósea y se estima que actualmente 10 millones de estadounidenses la padecen, al igual que otros 18 millones que presentan disminución en la masa ósea u osteopenia. La osteoporosis se presenta cuando el organismo no es capaz de formar suficiente hueso nuevo o cuando gran cantidad del hueso antiguo es reabsorbido por el cuerpo o en ambos casos. El calcio y el fosfato son dos minerales esenciales para la formación normal del hueso. A lo largo de la juventud, el cuerpo utiliza estos minerales para producir huesos. Si el consumo de calcio es insuficiente o si el cuerpo no absorbe suficiente calcio de la dieta, se puede afectar la formación del hueso y los tejidos óseos. A medida que las personas envejecen, el calcio y el fosfato pueden ser reabsorbidos de nuevo en el organismo desde los huesos, lo cual hace que el tejido óseo sea más débil. Ambas situaciones pueden provocar huesos frágiles y quebradizos expuestos a fracturas, incluso en ausencia de trauma. Por lo general, la pérdida ocurre de manera gradual en un período de años y, muchas veces, la persona sufrirá una fractura antes de darse cuenta de la presencia de la enfermedad. Cuando esto ocurre, la enfermedad ya se encuentra en un estado avanzado y el daño es profundo. Las causas principales son la disminución de los niveles de estrógenos en las mujeres en el momento de la menopausia y la disminución de la testosterona en los hombres. Las mujeres, en especial mayores de 50 años, sufren de osteoporosis más frecuentemente que los hombres. Otras causas son el exceso de corticosteroides por el síndrome de Cushing, hipertiroidismo, hiperparatiroidismo, estar confinado a una cama y los cánceres de hueso. Los investigadores estiman que cerca del 20% de las mujeres estadounidenses mayores de 50 años presentan osteoporosis y el 30% de ellas tienen osteopenia (baja densidad ósea anormal) que puede finalmente derivar en osteoporosis si no se trata. De estas cifras, los investigadores estiman que el 50% de las mujeres mayores de 50 años sufrirán una fractura de cadera, de muñeca o de vértebra. Las mujeres blancas, en especial aquellas con un antecedente familiar de osteoporosis, tienen mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Asimismo, se identifican como factores de riesgo: el consumo de cigarrillo, los trastornos de la alimentación, el bajo peso corporal, la baja cantidad de calcio en la dieta, el alto consumo de alcohol, la menopausia temprana, la ausencia de períodos menstruales (amenorrea) y el uso de ciertos medicamentos como los esteroides y los anticonvulsivantes.
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