La hormona paratiroidea (HPT) es producida por las glándulas paratiroides y ayuda a regular los niveles de calcio y de fosfato en la sangre. Los efectos de la HPT se ven en varios aparatos del organismo incluyendo el esquelético, gastrointestinal, renal, muscular y sistema nervioso central. En el pseudohipoparatiroidismo, hay una cantidad adecuada de HPT pero el cuerpo no puede responder a ésta. El cuerpo es "resistente" a los efectos de la HPT. Como resultado, se desarrolla un cuadro muy similar al hipoparatiroidismo con bajos niveles de calcio en la sangre y niveles altos de fosfato. Esto ocasiona los síntomas característicos que generalmente se observan primero en la infancia. Hay dos tipos diferentes de pseudohipoparatiroidismo que generalmente son causados por genes anormales. El tipo I se puede dividir a su vez en dos subtipos: el tipo Ia es causado por una anomalía en un gen heredado de manera autonómica dominante, es decir, que sólo uno de los padres necesita tener el gen para que el hijo lo herede. Este defecto también ocasiona baja estatura, cara redonda y huesos de la mano cortos y se conoce con el nombre de osteodistrofía hereditaria de Albright. El tipo Ib se caracteriza por la resistencia a la HPT limitada al riñón. Como resultado, se observan problemas de calcio y fosfato, pero no el resto del síndrome. Las características genéticas y moleculares del Ib son menos claras. El tipo II es muy similar al tipo I en sus rasgos clínicos, pero su mecanismo subyacente en el riñón es diferente. Cuando la osteodistrofia hereditaria de Albright se presenta con hipocalcemia (niveles bajos de calcio en la sangre), se conoce como pseudopseudohipoparatiroidismo. Todas las formas de pseudohipoparatiroidismo son muy raras.
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