La glándula tiroides es un órgano importante que regula el metabolismo del cuerpo y que se encuentra ubicada en la parte anterior del cuello justo debajo de la laringe. Esta glándula secreta dos formas de hormona tiroidea, la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). La secreción de T3 y T4 por la tiroides es controlada por un sistema de retroalimentación que involucra a la hipófisis (un pequeño órgano ubicado en la base del cerebro) y al hipotálamo, el cual es una estructura del cerebro. Al hipotiroidismo ocasionado por la incapacidad de la glándula tiroides para producir T3 y T4 se lo denomina hipotiroidismo primario. A nivel mundial , la causa más común del hipotiroidismo primario es la deficiencia del elemento yodo, mientras que en los Estados Unidos la causa más común de esta enfermedad es la destrucción de la glándula tiroides por el sistema inmune, condición que recibe el nombre de tiroiditis de Hashimoto. Otras causas del hipotiroidismo primario incluyen la extirpación quirúrgica total o parcial de la glándula tiroides, el uso de yodo radiactivo en el tratamiento del hipertiroidismo (hiperactividad de la tiroides), exposición del cuello a radiación, agentes de contraste para rayos X y ciertos medicamentos como el litio. En algunos casos, la causa del hipotiroidismo se desconoce. Debido a que la glándula tiroides es regulada por la hipófisis y por el hipotálamo, las enfermedades de estos órganos pueden hacer que la tiroides produzca muy poca hormona tiroidea, condición que se denomina hipotiroidismo secundario. El hipotiroidismo primario puede causar una variedad de síntomas y puede afectar todo el cuerpo, disminuyendo el ritmo normal de funcionamiento corporal y causando pesadez física y mental. Los síntomas pueden variar de leves a severos. La forma más severa se denomina mixedema, lo cual constituye una emergencia médica. Los factores de riesgo son, entre otros: la edad (tener más de 50 años), ser mujer, la obesidad, cirugía de tiroides y los rayos X o los tratamientos del cuello con radiación.
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