La función ovárica anormal hace que folículos no completamente desarrollados (óvulos) algunas veces se acumulen en los ovarios. Estos óvulos no alcanzan la maduración y, por lo tanto, no son expulsados del ovario (ovulación), ocasionando su acumulación como quistes y produciendo infertilidad. Los ovarios poliquísticos tienen un tamaño de dos a cinco veces mayor que los ovarios normales y presentan una cubierta externa blanca, gruesa y muy resistente. Esta condición se llama comúnmente síndrome de Stein-Leventhal y se desarrolla generalmente poco tiempo después de la pubertad. La mujer con ovarios poliquísticos deja de menstruar (puede no haber iniciado aún la menstruación) o menstrúa irregularmente. En algunos casos, aumenta de peso, volviéndose finalmente obesa, y puede desarrollar cantidades excesivas de vello facial o corporal (hirsutismo). Algunas mujeres presentan virilización. Aunque no se comprende bien la causa de la enfermedad de Stein-Leventhal, existen algunas teorías que sugieren que ésta es provocada por problemas en la producción de estrógenos y retroalimentación ovárica hipotalámica. La función ovárica normal depende de muchas hormonas y cuando una o más de estas hormonas no se produce en el momento correcto y en una concentración adecuada, puede interferir con el desarrollo normal. La función ovárica no se lleva a cabo normalmente si el cuerpo de una mujer no produce cantidades suficientes de hormonas hipofisarias. Sin embargo, un incremento en la cantidad de la hormona foliculoestimulante (FSH), que es una de las hormonas producidas normalmente por la glándula pituitaria, logra a menudo estimular los óvulos subdesarrollados para que maduren y sean liberados desde el ovario. Las mujeres a quienes les ha sido diagnosticado este trastorno tienen con frecuencia una madre o hermana con síntomas similares, comúnmente asociados con la enfermedad ovárica poliquística. Sin embargo, no existe suficiente evidencia en la actualidad que compruebe que esta enfermedad tenga relación con algún factor genético. La concepción es frecuentemente posible con tratamientos medicinales o quirúrgicos adecuados. Después de la concepción, el embarazo no suele presentar problemas.
|