Cuando la glándula tiroidea es incapaz de producir suficiente hormona tiroidea puede intentar agrandarse para compensar esta insuficiencia. Dicho agrandamiento, que de no ser por esto sería normal, se denomina bocio coloideo nodular. Esta condición se presenta cuando la glándula tiroides es incapaz de satisfacer las demandas metabólicas del cuerpo a través de la producción de suficiente hormona. La glándula tiroidea compensa esta situación agrandándose, lo cual usualmente supera las pequeñas deficiencias de hormona tiroidea. Si la glándula tiroides es luego expuesta de nuevo al yodo, los nódulos pueden producir hormona tiroidea en forma independiente. Ocasionalmente, dichos nódulos pueden producir demasiada hormona tiroidea y ocasionar tirotoxicosis. Esto se conoce como bocio nodular tóxico. El bocio coloideo nodular también se conoce como bocio endémico y con frecuencia es producto de un contenido inadecuado de yodo en la dieta y se presenta en ciertas áreas geográficas con suelos pobres en yodo y normalmente alejados de la costa. En los Estados Unidos, a los Grandes Lagos, al Medio Oeste y a las regiones intermontañosas se las conoció como "el cinturón del bocio", pero actualmente el uso de sal de mesa yodada previene esta deficiencia. Como resultado, la incidencia actual de deficiencia de yodo en Estados Unidos es poco común. Un área se define como endémica para el bocio si más del 10% de los niños entre 6 y 12 años padecen esta condición. Los factores de riesgo son: pertenecer al sexo femenino, ser mayor de 40 años, tener una ingesta inadecuada de yodo en la dieta, residir en un área endémica y tener antecedentes familiares de bocio.
|