El calcio y el fósforo son minerales importantes para el organismo. Estos forman el componente mineral de los huesos y existen en la sangre y en el interior de las células como partículas cargadas que reciben el nombre de iones. Una hormona llamada paratiroides (HPT) regula la cantidad de calcio y de fósforo en los huesos y en la sangre. Cuatro pequeñas glándulas llamadas paratiroides producen la HPT y están ubicadas detrás de la glándula tiroides en el cuello. El hipoparatiroidismo es el cuadro clínico ocasionado por la falta de hormona paratiroidea. Los niveles de calcio en la sangre disminuyen y los de fósforo aumentan. Los bajos niveles de calcio en la sangre pueden ocasionar síntomas como hormigueo en los labios, en los dedos de las manos y de los pies, y calambres musculares o espasmos. La causa más común del hipoparatiroidismo es la lesión de las glándulas paratiroides durante una cirugía de cabeza y cuello. Esta condición casi nunca es un efecto secundario del tratamiento del hipertiroidismo con yodo radiactivo. La secreción de la hormona paratiroidea puede verse afectada cuando los niveles de magnesio en la sangre son bajos o cuando el pH sanguíneo es demasiado alto, condición que recibe el nombre de alcalosis metabólica. El síndrome de DiGeorge es una enfermedad en los niños en la cual el hipoparatiroidismo se presenta a causa de la ausencia congénita de las glándulas paratiroides. El hipoparatiroidismo familiar se presenta con otras enfermedades endocrinas como la insuficiencia suprarrenal en un síndrome denominado síndrome autoinmune poliglandular Tipo I (PGA I). Los factores de riesgo incluyen operación reciente de la glándula tiroides o del cuello, antecedentes familiares de trastornos de paratiroides o antecedentes de ciertos trastornos endócrinos autoinmunes tales como la enfermedad de Addison. La incidencia es de 4 casos por cada 100.000 personas.
|