Para la mayoría de las personas, la causa de la osteoartritis es desconocida, pero los factores mecánicos, químicos, genéticos y metabólicos juegan un papel importante en su desarrollo. Esta enfermedad está asociada con el proceso de envejecimiento y es la forma más común de artritis. Esta condición puede ser primero asintomática entre los 20 y 30 años de edad y se presenta en casi todas las personas hacia los 70 años. Los síntomas aparecen en personas de mediana edad, y antes de los 55 años ocurre por igual en ambos sexos. Sin embargo, después de los 55 años la incidencia es mayor en las mujeres. El cartílago de la articulación afectada se vuelve áspero y se desgasta. A medida que la enfermedad progresa, el cartílago se desgasta completamente a tal grado que los huesos se rozan entre sí y generalmente se desarrollan espolones óseos alrededor de la articulación. Los síntomas sistémicos, algunas veces asociados con otras condiciones artríticas, no están asociados con la osteoartritis. Se afectan comúnmente las articulaciones de las manos y dedos, caderas, rodillas, dedo gordo del pie, columna cervical y lumbar. La degeneración de la articulación puede ocurrir como resultado de lesión o trauma de la misma, sobrecarga ocupacional, obesidad o desalineación articular (por ejemplo, ser estevado o patizambo).
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